Haz que tus alfombras sean las protagonistas de tu hogar.

alfombras

Aliadas indiscutibles de la decoración, a su carácter práctico se les une un alto valor estético, sin olvidar su capacidad para crear hogar, gracias a su calidez. Una buena elección y una idónea colocación son aspectos esenciales para hacerlas las ‘reinas’ de la casa. En espacios abiertos o en ambientes que suelen compartir estancia, como el salón y el comedor, las alfombras son perfectas para diferenciar y separar áreas distintas, sin tener que recurrir a tabiques u otras soluciones de obra.

Eso sí, dale protagonismo y colócala bien centrada.

Busca el equilibrio.

El orden y el equilibrio en decoración suelen dar como resultado ambientes tranquilos y relajantes, por eso es fundamental que a la hora de situar nuestras alfombras busquemos, por ejemplo, centrarlas. El que las alfombras estén en su sitio dará esa sensación de “orden”.

El tamaño sí importa, la forma también.

Piensa que las alfombras no deben estar pegadas a la pared, pero tampoco deben estar muy separadas. Así, por ejemplo, una alfombra pasillera debe separar unos 15-20 cm de las paredes y una alfombra de salón no debe ocupar toda la estancia ni verse ridícula ocupando solo el espacio de la mesa de centro.

Efectivamente, el tamaño de la alfombra que escojas debe ser lo suficientemente ancho para poder encajar todos los elementos como sofá, butacas, sillones o mesa dentro de ella.

No existe una norma en cuanto a los tamaños de las alfombras, pero el sentido común muchas veces nos lleva a elegir el tamaño perfecto.

Tipo de alfombra para cada estancia.

Rectangulares.

Las alfombras que son rectangulares pero exageradamente largas y estrechas, son las más recomendadas para pasillos y para estancias en las que se quiera crear una sensación de mayor espacio: salones de tamaño pequeño o medio. Tanto para utilizar en la zona de sofá y de mesa de centro, como en la parte del comedor del salón (siempre y cuando la mesa sea rectangular).

Cuadradas.

Se utilizan generalmente para estancias más pequeñas. Aunque pueden utilizarse sin problemas en estancias rectangulares. pueden quedar estupendas debajo de una mesa de centro.

Redondas.

Se utilizan para destacar algo. Tienen como principal finalidad potenciar esa zona en concreto. Son muy habituales en las habitaciones, a cada esquina de la cama o bien en el centro. Y a los niños también les encantan, porque además hay alfombras infantiles que son perfectas para jugar en ellas.

Selecciona el material.

Hay alfombras de muchos tipos de materiales y tejidos: algodón, lana, materiales sintéticos, fibras naturalesTodo dependerá de la estancia y del estilo que más te guste.

Las alfombras de lana son de las más habituales. Se trata de un tejido suave, muy duraderas y sencillas de limpiar. Por eso, este tipo de alfombras son perfectas para zonas de mucho tránsito, como la zona de entrada, el pasillo o el salón.

Las alfombras de vinilo están muy de moda, y son perfectas para cualquier habitación: para la de los niños porque se limpian fenomenal, para la cocina porque las hay imitando mosaicos antiguos..Pero si buscas una alfombra para el salón quizá prefieras una alfombra más cálida. Las alfombras de pelo largo o de pelo corto tipo moqueta, son ideales si quieres aportar calidez a la habitación.

En todo caso, como casi todo en la vida, al final todo es cuestión de gustos!